BIENVENIDOS

Gracia y Paz en Cristo Jesús, Amados, soy el Pr. Rogers Infante. Discípulo de la obra de Dios, Promotor y fundador de la Iglesia Cristiana Palabra y Amor. Doy gracias a Dios por la posibilidad que nos da, de poder llevar su evangelio por medio de la palabra escrita a todos sus hogares y sitio de trabajo. Con la intención de poder compartirlos con todos ustedes ya que está en evidencia la gran necesidad de contar con material netamente de evangelización, que sirviera para llegarles en forma de mensajes. Muchas almas han encontrado a Cristo, por este medio, cuyo fin, es que la "palabra de Dios corra y sea glorificada" (2 Ts 3:1). Amados, la venida de Nuestro Señor Jesucristo a buscar a su iglesia, esta cerca. Por tal motivo el enemigo de las almas, Satanás, aprovechará en este último tiempo para engañar a cuantos pueda en este mundo; lo cual la Biblia nos advierte que no ignoremos sus maquinaciones. (2Co.2:11). Vivimos una era de engaños, donde se predica un falso evangelio facilista y meramente emocional. Además de otras ciertas doctrinas ortodoxas de la cristiandad, debemos estar alertados de estos lobos rapaces disfrazados de ovejas y que por dentro son unos Anatemas que venden el evangelio de JESÚS, La doctrina del "arrepentimiento de pecados" es rara vez predicada como se debe. La salvación por gracia se ha desvirtuado y las perdiciones son basadas en discursos que tienen mucho de sensacionalismo, pero carentes de fundamento bíblico vital para la genuina conversión de las almas. (Heb.4:12).Por tal motivo es necesario, predicar un evangelio fiel a la Biblia. Tu testimonio personal y tu vida de consagración a los pies de Cristo, es el arma más poderosa, para llevar la palabra de Dios.

¡Que tu vida, y la mía, sean solo para LA GLORIA DE DIOS!

martes, 21 de noviembre de 2017

CONFIA EN EL SEÑOR Y NO DUDES


CONFIA EN EL SEÑOR Y NO DUDES

"Señor, lléname de tu Espíritu para nadar en contra de la corriente del mundo e ir en línea con tus pensamientos, que son vida verdadera. Amén. "
Busquemos en la palabra de Dios:
1Jn 2:14-17 Les he escrito a ustedes, que son hijos de Dios, porque conocen al Padre. Les he escrito a ustedes, los que son maduros en la fe, porque conocen a Cristo, quien existe desde el principio. Les he escrito a ustedes, los que son jóvenes en la fe, porque son fuertes; la palabra de Dios vive en sus corazones, y han ganado la batalla contra el maligno. No amen este mundo ni las cosas que les ofrece porque, cuando aman al mundo, no tienen el amor del Padre en ustedes. Pues el mundo sólo ofrece un intenso deseo por el placer físico, un deseo insaciable por todo lo que vemos y el orgullo de nuestros logros y posesiones. Nada de eso proviene del Padre, sino que viene del mundo; y este mundo se acaba junto con todo lo que la gente tanto desea. Pero el que hace lo que a Dios le agrada vivirá para siempre.

Como dice Santiago 1:13, cada uno de nosotros es tentado por nuestros malos deseos, no por Dios.
Cuando les permito a mis ojos ver algo, y que ese algo agrade a mis ojos, lo que estoy haciendo es permitir que ese algo influencie en mi vida.
En otras palabras estoy permitiendo que algo que me puede dañar, le estoy permitiendo que decida mi manera de pensar, de actuar y de vivir mi vida, y esto traería como resultado consecuencias que más tarde no podría soportar, ni controlar.

Usted como creyente tiene la decisión en sus manos y la capacidad de no seguir la corriente del mundo y caminar en contravía.
Cuando decimos no al pecado, lo hacemos no en nuestra fuerza, si no por medio de la palabra de Dios, guiado por su Espíritu, el cual me revela algo importante.

Es decir: ya no tengo porque pensar ni vivir como el mundo, pues esto termina en muerte.
Pero si pienso y actúo de acuerdo a lo que está escrito en la palabra de Dios, esto me guía a vida eterna.

Recuerde usted que cuando somos revestidos del poder de lo alto, somos purificados en Jesucristo.
Esto nos lleva a apartarnos de los malos deseos y los malos caminos.
Lo hacemos porque estamos en pureza y podemos entender claramente cuál es la voluntad de Dios en cualquier aspecto de nuestra vida y ante cualquier situación.

¿Pero si mi pensamiento solo está influenciado por el mundo, cuál será el camino que tomaré? Claramente el de la perdición.
¿Cuál será la emoción o sentimiento que me guiará? Pues el pecado.

Pero si cambiamos nuestra forma de pensar, dejando atrás como piensa el mundo, entonces miraremos claramente el camino que debemos seguir.
Ese camino nos llenara de victoria y de bendiciones.

Pero para saber qué factores influyen normalmente en mi vida, debo conocer a que me estoy enfrentando en el mundo.

Efesios 6:11-13 Pónganse toda la armadura de Dios para poder mantenerse firmes contra todas las estrategias del diablo. Pues no luchamos* contra enemigos de carne y hueso, sino contra gobernadores malignos y autoridades del mundo invisible, contra fuerzas poderosas de este mundo tenebroso y contra espíritus malignos de los lugares celestiales. Por lo tanto, pónganse todas las piezas de la armadura de Dios para poder resistir al enemigo en el tiempo del mal. Así, después de la batalla, todavía seguirán de pie, firmes.
Entonces, lo que la palabra de Dios me está diciendo, es que allá afuera hay o existe un mundo espiritual invisible que muchos ignoran pero que es determinante en nuestra vida y relaciones con los demás.

Cuando tengo algún tipo de discusión o contienda contra un hermano, amigo o miembro de mi familia, lo que debo hacer es primeramente identificar porque esta persona está actuando de esa manera y como puedo yo influir para que esa persona no continúe en la situación o estado en que se encuentre.

Pero generalmente cuando tenemos conflictos con alguna persona, tenemos la perspectiva de que es la persona en sí la que nos está atacando, cuando en el trasfondo de las luchas humanas, está la influencia de seres espirituales, ángeles caídos y demonios, que si no estamos en Cristo, vienen a robarnos, a destruirnos y finalmente a matarnos.

Muchas son las personas con las cuales hemos compartido ratos agradables, pero no nos damos cuenta que estas personas son débiles en el espíritu y es allí donde el enemigo comienza su tarea de influenciar negativamente a esta persona con el propósito de dañarnos.
Es allí, cuando nos sorprendemos de la actitud que ha tomado esa persona que anteriormente era muy agradable ante nosotros.
Pero que se han dejado influenciar de otros que les encanta hacer el mal, porque ellos viven de derrota en derrota y no les agrada ver a los demás en victoria y armonía.

En los evangelios está escrito, como El Señor Jesucristo desenmascaró a Satanás y a estos seres, Jesús en su gran poder y amor liberó a muchas personas.

Por lo tanto, la lucha no es en contra de la suegra, ni mis padres, ni mis hermanos, ni tampoco de los que nos persiguen o calumnian; la guerra es espiritual y se triunfa con las armas que El Señor nos brinda en su Palabra.

Cuando tengamos un conflicto con alguna persona, lo primero que debemos hacer es orar por ella, bendecirla, clamar a Dios por ella, y actuar en sabiduría y amor para solucionar el conflicto. 
Si el conflicto persiste, entonces hay que dejar que Dios actué a nuestro favor.

Pero para eso debemos tener un corazón dispuesto para la obra de Dios.
Un corazón dador, que se someta a la palabra de Dios.
Un corazón que este gobernado por el amor de cristo.
Un corazón que haga la voluntad de Dios Padre y se humille en obediencia y fidelidad.
Salmo 37:3-9 Confía en el SEÑOR y haz el bien; entonces vivirás seguro en la tierra y prosperarás. Deléitate en el SEÑOR, y él te concederá los deseos de tu corazón. Entrega al SEÑOR todo lo que haces; confía en él, y él te ayudará. Él hará resplandecer tu inocencia como el amanecer, y la justicia de tu causa brillará como el sol de mediodía. Quédate quieto en la presencia del SEÑOR, y espera con paciencia a que él actúe. No te inquietes por la gente mala que prospera, ni te preocupes por sus perversas maquinaciones. ¡Ya no sigas enojado! ¡Deja a un lado tu ira! No pierdas los estribos, que eso sólo trae daño. Pues los perversos serán destruidos, pero los que confían en el SEÑOR poseerán la tierra.
Ahora nos preguntamos:
¿Confía usted en el Señor? Sométete.
¿Se deleita usted en el Señor?
¿Le está usted entregando a Dios lo que le corresponde?

Escuche esto: Entre más alineamos nuestra mente y corazón a su palabra y a su voluntad, nuestro comportamiento y nuestras acciones serán de fidelidad ante cristo y su Iglesia.
Solo así tendremos bendiciones y Dios mismo suplirá nuestras demandas.
Es decir: Que cuando actuamos de acuerdo a la voluntad de Dios y no a la nuestra, tendremos las peticiones que le hacemos a Dios Padre.

Tenga muy presente que no se trata de pedir por pedir, si no de pedir de acuerdo a su voluntad.
Cuando actuamos así, Dios se agrada en que le pidamos, pues esto denota nuestra total obediencia y fidelidad de su provisión.

Ahora, si nos deleitamos en el conocimiento de aquel que nos llamó de la oscuridad a la luz, entonces tendremos lo que pedimos.
Ya que hemos elegido deleitamos en El, y no en nuestros propios deseos egoístas.

Como el mismo Señor Jesucristo nos enseñó en Juan 4:34.
Juan 4:34.  … —Mi alimento consiste en hacer la voluntad de Dios, quien me envió, y en terminar su obra.
Entonces tomemos esta  misma actitud frente a lo que anhelamos y pedimos, ya que según como esté mi corazón así será mi petición y así mismo la respuesta de parte del Señor.

Recuerde usted que los conflictos y las contiendas no permiten el crecimiento espiritual, sino que te mantiene amarrado al pasado y no te permite avanzar hacia la madurez espiritual.

Ahora, si Cristo se identificó con nosotros, en nuestras debilidades y se hizo en semejanza de pecado ahora quiere que nosotros nos identifiquemos con Él.
2Cor 5:21 Pues Dios hizo que Cristo, quien nunca pecó, fuera la ofrenda por nuestro pecado,* para que nosotros pudiéramos estar en una relación correcta con Dios por medio de Cristo.

Iglesia, aceptemos su sacrificio y seamos semejantes a Él, guardando su palabra en nosotros.
Y aceptemos la realidad que Jesús, el Hijo de Dios hizo en la cruz, solo así viviremos tal como Él vivió, lo cual fue haciendo la voluntad del Padre.

Si creemos en las promesas que están en su palabra, es porque Dios lo dice.
Y si Dios lo dice, Dios lo hará.
Y cuando lo haga, podemos descansar confiadamente en sus promesas, en sus enseñanzas, que traen seguridad y paz a nuestra vida.

Si tenemos en este momento una decisión importante que tomar, tomemos la correcta.
Y la correcta es Jesús.

Tenga muy presente que sólo Dios Padre, puede saber lo que nos conviene.
Recuerde que Él, ve más allá de los hechos mismos, porque el mira tu corazón.


¿A quién vamos a consultar sobre decisiones que decidirán nuestro futuro?
Solo a Dios, porque Él conoce lo más profundo de nuestro corazón y mediante su palabra desnuda sus intenciones.

Entonces, arrodillemos nuestro corazón y confiemos plenamente, en total certidumbre de fe, hagamos su voluntad.
Seamos fieles y obedientes ante sus mandatos.

Y el Señor que es poderoso en misericordia, guardará nuestro corazón, lo llenará de calma, guardará también nuestro pensamiento, para poder ver claramente lo que debemos hacer.
Tengamos paciencia para esperar su respuesta.

Pero ante todo, confiemos en que, al entregarle todas nuestras situaciones, Él se identificará con ella, la tomará como suya y la resolverá poderosamente a nuestro favor.
Esa es la capacidad que solo Cristo tiene, de identificarse, de tomar nuestro dolor, nuestra ansiedad, nuestros afanes y a cambio ofrecernos su mansedumbre, su humildad y su paz.

Como cristianos verdaderos, Salgamos de la oscuridad y caminemos hacia la luz.
A cambio tendremos bendiciones en abundancia.
¡Vamos a la luz.
Yo y mi casa estamos en la luz de Cristo y protegidos por la mano de Dios Padre.
Únete y se bendecido también.
No dudes, solo créelo.
Dios lo dice, y así es.
Hebreos 13:5-6. "Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré;  de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré Lo que me pueda hacer el hombre."

 

Amada Iglesia, Hoy usted puede estar tranquilo de que Dios proveerá todo lo que necesitamos, y lo hará por nuestra obediencia y fidelidad ante Jesús y su Iglesia.

Proverbios 30:8-9 Primero, ayúdame a no mentir jamás. Segundo, ¡no me des pobreza ni riqueza! Dame sólo lo suficiente para satisfacer mis necesidades. Pues si me hago rico, podría negarte y decir: «¿Quién es el SEÑOR?». Y si soy demasiado pobre, podría robar y así ofender el santo nombre de Dios.
En otras palabras: proverbios 30:8-9 nos enseña a manejar equilibradamente nuestra economía, y a confiar en Dios siendo prudentes con el dinero, dándole a Él, lo que le corresponde y está escrito en la palabra de Dios.
Malaquías 3:8-11 »¿Debería el pueblo estafar a Dios? ¡Sin embargo, ustedes me han estafado! »Pero ustedes preguntan: “¿Qué quieres decir? ¿Cuándo te hemos estafado?”. »Me han robado los diezmos y ofrendas que me corresponden. Ustedes están bajo maldición porque toda la nación me ha estado estafando. Traigan todos los diezmos al depósito del templo, para que haya suficiente comida en mi casa. Si lo hacen —dice el SEÑOR de los Ejércitos Celestiales— les abriré las ventanas de los cielos. ¡Derramaré una bendición tan grande que no tendrán suficiente espacio para guardarla! ¡Inténtenlo! ¡Pónganme a prueba!  »Sus cosechas serán abundantes porque las protegeré de insectos y enfermedades.* Las uvas no caerán de las vides antes de madurar —dice el SEÑOR de los Ejércitos Celestiales—.
Iglesia ser verdaderamente obediente y Fiel trae recompensa.
Y Dios suplirá todo lo que nos falte conforme a las riquezas que tenemos en Cristo.
Gracia y Paz
Pastor y administrador Rogers Infante
Que Dios derrame Bendiciones en mi vida, mi familia y a mis hermanos en la fe.

El AMOR EPECIAL Y ETERNO


El Amor Especial y Eterno

"Padre Nuestro, que privilegio poder acercarme a ti confiadamente, sabiendo que tienes tus brazos abiertos para sostenerme, tus oídos atentos para escucharme, tu dulce voz repitiéndome que me amas con amor eterno, que soy especial tesoro para ti.
Gracias Señor porque mis pecados los has echado a lo profundo del mar y nunca más te vuelves a acordar de ellos; esto me muestra tu gran misericordia y tu puro amor.
Hoy me sacio en esa fuente inagotable de amor que solo tú me das. Amen"
Busquemos en la palabra de Dios:
1Co 13:4-8 El amor es paciente y bondadoso. El amor no es celoso ni fanfarrón ni orgulloso ni ofensivo. No exige que las cosas se hagan a su manera. No se irrita ni lleva un registro de las ofensas recibidas. No se alegra de la injusticia sino que se alegra cuando la verdad triunfa. El amor nunca se da por vencido, jamás pierde la fe, siempre tiene esperanzas y se mantiene firme en toda circunstancia. La profecía, el hablar en idiomas desconocidos*, y el conocimiento especial se volverán inútiles. ¡Pero el amor durará para siempre!

Cuando leemos esta porción bíblica, estamos hablando del amor ágape.
Y ese amor ágape, existe en aquel que cree y tiene a cristo en su corazón.
En otras palabras: Estamos hablando del amor de Dios.

Toda persona puede amar con un amor ágape, pero solo se puede hacer y manifestar, cuando primeramente tengo a Cristo en mi corazón y dejo que Él manifieste el verdadero amor a través de mí.
El Amor ágape es un acto de la voluntad de Dios en aquel que tiene al Hijo.
No tiene que ver con nuestras emociones, sino con nuestra voluntad, puesta en las manos de Dios.

Dicho de otra manera:
El Amor Ágape, es un amor que ha sufrido y que se hace más fuerte.
El Amor Ágape, tiene paciencia hacia los que lo ofenden.
El Amor Ágape, es un amor que no tiene envidias.
El Amor Ágape, se manifiesta cuando el triunfo de tu semejante, será tu triunfo.
Es decir: Que el amor ágape, nunca compites con los que le rodean.

¿Por qué no compite? Porque es un amor verdadero y humilde.
Ese amor, No actúa con orgullo, ni soberbia, ni arrogancia.
Porque es un amor que No hace nada indebido.

Cuando un cristiano tiene ese verdadero amor dentro de su ser, este tiene la particularidad de actuar de una forma que agrada al Señor, en todo aspecto.
Es decir: que esta persona llena de ese amor ágape, hace la voluntad de Dios.
Y por ende camina en fidelidad y obediencia, respetando así los conceptos, estatutos y mandatos que están en la palabra de Dios.

Por eso el amor ágape, no trata de satisfacer sus propios deseos, sino busca el bienestar del otro, principalmente obedeciendo los mandatos que Dios Padre anuncio para la Iglesia de cristo.
En otras palabras: El amor ágape es igual a un amor dispuesto al servicio de Dios.
¿Por qué? Porque es un amor que no espera nada a cambio, ya que la recompensa viene directamente de Dios Padre.
Y el amor del padre a sus hijos es un amor apacible.
Es decir: un amor amable.

Por eso nosotros como cristianos que vivimos en Cristo, debemos tener ese amor.
Y que podamos olvidar las ofensas del pasado.
No es que nos humillemos ante los demás, NO.
Es simplemente sacar de nuestro ser todo egoísmo, ira, rabia y todo aquello negativo que daña el cuerpo.
Es vivir en la paz del Señor.
Apartados de toda inmundicia, murmuración, detracción, etc. etc. etc.

La palabra de Dios dice:
Jeremías 31:3 Hace tiempo el SEÑOR le dijo a Israel: «Yo te he amado, pueblo mío, con un amor eterno. Con amor inagotable te acerqué a mí.

Iglesia cuando nos acercamos al Dios Eterno, entonces tenemos un amor sin dobles.
Tenemos el verdadero amor.
El cual es transparente y que siempre busca la verdad.

Como cristianos verdaderos, debemos demostrar amor.

Y darle gracias al Dios Eterno, por su infinito amor hacia nosotros.

En este mundo no existe un amor más grande y bondadoso como el amor de Dios Padre y de su Hijo Jesús.

Por eso Jesús, el Hijo de Dios, demostró ese amor por la humanidad una sola vez.
Y si nosotros no aceptamos ese amor de Jesús, nos hacemos malditos y automáticamente estamos destituidos de la gloria de Dios.
Juan 3:16-21 »Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él. »No hay condenación para todo el que cree en él, pero todo el que no cree en él ya ha sido condenado por no haber creído en el único Hijo de Dios. Y esta condenación se basa en el siguiente hecho: la luz de Dios llegó al mundo, pero la gente amó más la oscuridad que la luz, porque sus acciones eran malvadas. Todos los que hacen el mal odian la luz y se niegan a acercarse a ella porque temen que sus pecados queden al descubierto. Pero los que hacen lo correcto se acercan a la luz, para que otros puedan ver que están haciendo lo que Dios quiere.*

Todo cristiano que lee la palabra de Dios y la guarda en su corazón, ha oído acerca del amor de Dios, pero en realidad muchos de nosotros no hemos creído en él, y mucho menos hemos experimentado en nuestra vida, ese gran amor de Dios.

Ese amor fue el que llevó a Jesús a dar su vida por nosotros y a sentir los dolores y las debilidades que nosotros sentimos.
Ese es el amor que nos dice: “Ven a mí y recibe lo que necesites.

Hoy yo les digo a ustedes: Acércate con confianza al trono de la gracia para que alcances misericordia y encuentres gracia para el oportuno socorro.
1Jn 4:15-18 Todos los que confiesan que Jesús es el Hijo de Dios, Dios vive en ellos y ellos en Dios. Nosotros sabemos cuánto nos ama Dios y hemos puesto nuestra confianza en su amor. Dios es amor, y todos los que viven en amor viven en Dios y Dios vive en ellos. Y, al vivir en Dios, nuestro amor crece hasta hacerse perfecto. Por lo tanto, no tendremos temor en el día del juicio, sino que podremos estar ante Dios con confianza, porque vivimos como vivió Jesús en este mundo. En esa clase de amor no hay temor, porque el amor perfecto expulsa todo temor. Si tenemos miedo es por temor al castigo, y esto muestra que no hemos experimentado plenamente el perfecto amor de Dios.

Iglesia, Recuerde que Dios le ama tanto, que además le ha dado: la sanidad, la sabiduría, las riquezas y toda la fuerza que pueda necesitar.

Él nos ha limpiado del pasado y ha quitado todo nuestros pecados.
Lo único que tiene que hacer ahora, es creer y recibir su amor.

Ese amor que se manifestó en Jesús, regalándonos la salvación como dadiva; y no por obras nuestras para que nadie se glorié, como lo manifiesta el Apóstol Pablo.
Efesios 2:7-9 De modo que, en los tiempos futuros, Dios puede ponernos como ejemplos de la increíble riqueza de la gracia y la bondad que nos tuvo, como se ve en todo lo que ha hecho por nosotros, que estamos unidos a Cristo Jesús. Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios. La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo.

Cuando leemos estos versículos, debemos como cristianos meditar seriamente la manera como nos estamos llevando.
Porque una vez que ese amor ágape penetre en su corazón, usted jamás será el mismo, o la misma.
En otras palabras: todo su ser cambiará para bien.

Hoy en día, muchos creyentes han abandonado el amor ágape y se han entregado al amor del mundo.
En el libro del Apocalipsis encontramos:
Apocalipsis 2:4-5 »Pero tengo una queja en tu contra. ¡No me amas a mí ni se aman entre ustedes como al principio!* ¡Mira hasta dónde has caído! Vuélvete a mí y haz las obras que hacías al principio. Si no te arrepientes, vendré y quitaré tu candelabro de su lugar entre las iglesias.

Lo que estas palabras quieren decir es que si abandonamos el amor ágape, nuestro nombre será borrado del libro de la vida.

La Biblia, que es la palabra de Dios, y nos enseña que entre Cristo y la Iglesia debe existir una relación de esposos.
En otras palabras: Debe existir un profundo y eterno enamoramiento.
Debe existir una verdadera comunión en los hermanos.
Debe haber una intimidad como también una gran fidelidad y obediencia ante la iglesia.

Pero, desafortunadamente entre muchos creyentes, con el tiempo esto se descuida y se deteriora. ¿Por qué?
La respuesta la encontramos en la palabra de Dios.
Apocalipsis 2:4 »Pero tengo una queja en tu contra. ¡No me amas a mí ni se aman entre ustedes como al principio!*

En otras palabras no hay una genuina adoración a Dios Padre.
Muchos son los que se congregan por hábito.
Incluso muchos son los que llegan a la iglesia tarde por costumbre.
Otros les encantan murmurar.
Y hasta critican el servicio cuando este toca sus intereses o sensibilidad.

Ya para terminar quiero agregar que una persona enamorada, sólo habla de su amor.
Pero una iglesia enamorada de Jesús hablará de él.
Pero tenga muy en cuenta que al perder ese amor ágape, la persona ya pierde interés en compartir las buenas nuevas.

Si has perdido tu primer amor hacia el Señor, te corresponde restaurarlo.
Y mi función como pastor es ayudarte a encontrar nuevamente ese amor ágape.
Ese amor donde puedas sentir verdaderamente el amor de Dios.

Iglesia, El primer amor nos lleva a lugares de privilegio y comunión con Dios.
Recuerde que Dios es el amor, sin Él no habría amor de parte de nadie, ya que este es uno de los atributos comunicables de Dios.

El poco amor que nosotros tenemos es solo un eco o reflejo del amor de Dios.
La pregunta es: ¿Estarías usted dispuesto a recibir a Jesús como tu Señor y salvador?
Te invito a que lo recibas hoy como tu Señor y Salvador personal.

Recuerde que la condenación del hombre no es por un decreto de predestinación, que Dios haya emitido.
Es por el rechazo voluntario y consciente de la obra de Cristo en la Cruz. 
Romanos 2:4-6 ¿No te das cuenta de lo bondadoso, tolerante y paciente que es Dios contigo? ¿Acaso eso no significa nada para ti? ¿No vez que la bondad de Dios es para guiarte a que te arrepientas y abandones tu pecado? Pero eres terco y te niegas a arrepentirte y abandonar tu pecado, por eso vas acumulando un castigo terrible para ti mismo. Pues se acerca el día de la ira, en el cual se manifestará el justo juicio de Dios. Él juzgará a cada uno según lo que haya hecho.

Por esta causa Dios manda a que todos los hombres se arrepientan.
Hechos 17:30-31 »En la antigüedad Dios pasó por alto la ignorancia de la gente acerca de estas cosas, pero ahora él manda que todo el mundo en todas partes se arrepienta de sus pecados y vuelva a él. Pues él ha fijado un día para juzgar al mundo con justicia por el hombre que él ha designado, y les demostró a todos quién es ese hombre al levantarlo de los muertos».

Apreciados hermanos, recuerda todo esto y nunca permitas que las cosas del mundo, suplanten el amor de Dios Padre.
Gracia y Paz
Pastor y administrador Rogers Infante
Que Dios derrame Bendiciones a mis hermanos en la fe.

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